29/4/16

Mis descubrimientos... El faro de Violanda.

faro Tourlitis historia relatos grecia
Mis descubrimientos... El faro de Violanda. Regresa esta sección de "Mujer después de los 40", y lo hace con un lugar muy especial. Es una de esas imágenes con las que nos topamos en Internet, y en las que un día de repente, sin saber la razón, nos detenemos descubriendo que encierran una bonita historia detrás. En este caso relacionada con una desafortunada joven, Violanda. ¿Queréis conocerla?


El faro de Tourlitis en Andros... El faro de Violanda.

El primer faro conocido fue construido en Alejandría, en el año 280 a.c., el gran vigía de la Antigüedad. Desde entonces, los faros se han convertido en unas solitarias atalayas que han poblado poemas, canciones e incluso las oraciones de los marineros a los que éstos aseguraban un feliz final de travesía. Hoy nos vamos a detener en uno de los más espectaculares y bonitos del mundo, el Faro de Tourlitis, situado frente al puerto de Chora, en la isla de Andros.

Esta atalaya que se erige encima de una pequeña roca, data de finales del siglo XIX, en concreto del 1897. Es un faro muy especial y carga sobre sus espaldas con más de una marca imposible de batir. Como por ejemplo, el hecho de convertirse en el primer faro automático de Grecia. también ostenta un honor del que pocos pueden presumir, convertirse en parte de una edición conmemorativa de sellos sobre faros helenos. Este perfil inconfundible que desafía al bravo Egeo adentrándose en el mar, consiguió así que su isla Andros, apareciese por primera vez en un sello. Y ya para cerrar, deciros que además es el único que ha sido construido en su totalidad por mano de obra y materiales griegos.

Bueno todo esto, teniendo en cuenta que el que podemos admirar hoy en día es una replica exacta del original que fue destruido por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. El mecenas que rescató para nuestro disfrute a este hermoso faro fue el empresario Alexandros Goulandris, que junto a su esposa Marietta Goulandris, financiaron la obra para consagrarla a la memoria de su hija Violanda. Un hermoso gesto que hará perdurar el recuerdo de esta joven unido a este imponente faro.

Es bello, de eso no hay duda, aunque quizás lo más característico del faro de Tourlitis, sea su increíble ubicación sobre un pequeño islote, adentrándose 200 metros en el mar. No existe ningún otro faro construido en tan reducido espacio, una simple roca. Éste se muestra soberbio con su torre cilíndrica mide 7 metros que es accesible a través de unas empinadas escaleras excavadas en la roca y con una altura de su plano focal a 36 metros.

Y es que a éste bravucón de casta le viene al galgo, pues recibe al visitante que llega a la maravillosa isla de Andros, la más septentrional del archipiélago de las Cícladas, de valles verdes y fértiles. Una isla que siguiendo parte de su leyenda estuvo poblada por guerreros de la isla de Cos que regresaban de la guerra de Troya, y que multada por el ateniense Temístocles por haber prestado ayuda a los persas se negó a pagarla, siendo asediada su capital pero nunca conquistada. No podía tener entonces mejor representante que este maravilloso Faro de Violanda, que ha inspirado uno de mis relatos que os dejo como un pequeño regalo, espero que os guste...



 El faro de Violanda. 

faro Tourlitis historia relatos grecia
Mi presión sanguínea se dispara, y mi confuso corazón late con fuerza. En apenas segundos noto como me lleno de energía y mis músculos se tensan. Bruno desde el suelo me sujeta del brazo derecho como puede e intenta desesperadamente alcanzar el izquierdo para poder tirar de mí. Finalmente lo consigue y por fin puedo apoyar los pies en la roca para ayudarle a elevar mi cuerpo. Son segundos que se hacen eternos y en los que la hormona de la lucha toma mis sentidos, haciéndome sentir la sensación de estar volando. Pero al final el tacto frío y húmedo de la tierra me hace volver a la realidad.

— ¡Ten más cuidado, otro resbalón como éste y no lo contaremos ninguno de los dos! — Me recrimina asustado Bruno .

— Supongo que a unos nos echarían más en falta que a otros, ¿no crees? — Le respondo con acritud.

— ¡Pero a ti qué demonios te ocurre!— Contesta poniéndose en pie—. Acabo de salvarte la vida, hubiese bastado con un simple gracias. ¿No crees? No sé qué es lo que he podido hacerte, es más apenas guardo confusos recuerdos de las semanas anteriores al accidente. Pero si tienes algo contra mí dímelo ahora mismo, o no seguiremos camino juntos. 

— No preguntes lo que no estás preparado para escuchar, quizás no te guste lo que tengo que decirte—. Le respondo reanudando la marcha y dándole la espalda.

— ¡Ya está bien! Dime ya lo que sea que pasó o… —. Grita asiéndome del brazo.

— Tú lo has querido. Mi querido hermano, tú fuiste quien entregó a Violanda a los lobos. No la merecías, nunca la mereciste. Pero eso no es lo peor de todo... la abandonaste a su suerte engañado por la falsa promesa de regresar a tu cómoda vida  —. Le respondo con rencor.

— ¡Mientes! ¿Cómo puedes saber tú eso?

— Escuché toda la conversación que tuviste con ella en el cobertizo de tu casa, pude oír cómo te vendías como una rata—. Me espolea un deseo irracional de hacerle daño pero me detengo al observar su rostro. Esta avergonzado y la culpa lo envuelve como una fina película que cubre cada uno de los poros de su piel pegándose con tal saña que le será imposible despegar. Me impresiona su mirada, es la misma que tenía Violanda cuando la encontré. Sin decir nada más comienzo a subir la peligrosa escalera y él sigue mis pasos en silencio.

Nos encontramos en el Faro de Violanda. Llevamos varios días en la isla para poder visitarlo, sin embargo, hemos tardado casi dos días para poder acceder al mismo. El problema se encuentra en su ubicación, porque esta imponente atalaya está construida sobre un islote rocoso de la bahía del puerto de la Chora. Una roca de unos 20 metros que emerge del mar y que apenas es más grande que la torre del faro, un gran cilindro de siete metros de alto en el que su luz focal queda situado a unos 36 y cuyas lentes giran 360 grados. Éste es accesible por una escalera tallada en la misma piedra, empinada y traicionera, la misma en la que un traspié casi me da al traste con todo.

Este imponente guardián tiene una cúpula blanca y un sencillo balcón que rodea la linterna, flanqueada a su vez por una vidriera octogonal. Se encuentra deshabitado, y realmente hemos tenido mucha suerte de poder visitarlo, eso cuando el gran azul lo ha permitido, pues llevaba varios días enrarecido, furioso, encendido... Y es que el mar que baña la isla de Andros, impetuoso y fiero, embiste con su fuerte oleaje a este bello centinela, por lo que hemos tenido que esperar dos jornadas para poder visitarlo. Dos noches nos ha acompañado esta brújula de capitanes, como a otros tantos clientes en tierra que cada noche acuden a admirar sus siete destellos cada veinte segundos, santo y seña inequívoco de que el viajero se acerca a la tierra de Violanda. Ha sido impresionante ver este trono rocoso y su nocturna mirada luminosa sobre la noche del mar Egeo. Un haz de luz que guiaba a los marineros para que éstos llegasen a su destino y se convertía en una sirena segura para los barcos en noches de niebla densa.

faro Tourlitis historia relatos grecia

Llegamos a su base y por fin entramos en la torre, dónde me sorprende la luminosidad de su interior que se tiñe de un blanco inmaculado, solo roto por el marrón oscuro del escaso mobiliario, una sencilla mesa de madera con cuatro sillas y una pequeña lámpara de mano. Estoy confundido porque aquí no hay nada más. Nada. Ignorando a Bruno que estudia con cuidado la vieja vivienda del farero, subo por la escalera de caracol de la torre hasta la linterna. Desde lo alto del faro contemplo el mar, éste exhibe un triste tono grisáceo que se funde con el horizonte. Además la bruma anuncia una noche húmeda y sin estrellas. Esas diminutas partículas de agua suspendidas sobre el agua, le confieren un aspecto casi mágico al paisaje consiguiendo engañar al ojo humano, al rodear y casi hacer desaparecer los pequeños islotes cercanos. El silencio del mar me arropa susurrándome un nombre que con amargura me arranca un suspiro. Ese halo de nostalgia... Violanda sigue dentro de mí, no importa el tiempo que pase, siempre estará ahí. Su veneno es demasiado potente como para poder inocularme el olvido que tanto preciso.

— ¡Marco, Marco!— Escucho la voz de Bruno que me llama alarmado. Desciendo por la escalera sin guardar la más mínima precaución. Temo por él. Sin embargo, al llegar lo veo sentado con las piernas cruzadas en el suelo, como cuando siendo un niño jugaba con sus juguetes, y se dispone a abrir una caja metálica. En la pared, aprecio un oscuro agujero que ha servido de seguro escondite para el pequeño tesoro que tiene entre las manos.

— Pero… ¿Cómo lo has encontrado?

— No sé porque pero sabía que debía buscar aquí. Además, no hace mucho tiempo que reformaron la torre, pero la piedra que emplearon es demasiado porosa. Acumula gran cantidad de salitre, sales en la superficie y agua en el interior de sus muros, sobre todo en la parte baja. Las manchas son fáciles de localizar y me llamó la atención que fuesen más claras en esta zona. Únicamente he tenido que hacer palanca y voilá. Espero que sea esto lo que hemos venido a buscar —. Le hago un gesto para que se acerque a la mesa, y así estudiar con cuidado el contenido. Le sonrío con admiración. Es rápido, listo y muy intuitivo. Me aparto de la caja para que sea él quien saque el paquete envuelto en tela que hay en el interior. Desata el cordón con facilidad y al apartar la tela vemos una vieja libreta negra de piel que reconozco al instante. Es de Violanda.



— Ella te quería. Eras tú y no yo... al que buscaba, al que celaba, al que nombraba. Lo que escuchaste no fue más que una despedida. Me dejó —. Sus nuevos recuerdos, sus palabras me llenan de dudas, de ser ciertas, si son ciertas... ¡Qué juego macabro del destino! ¡Devolvérmela solo cuando la parca la iba a tomar para siempre! Continua hablando—. Quería que visitaras este lugar, y escribió esto para pedirte perdón—. Me confiesa entregándome la libreta. Salgo al exterior, me ahogo y necesito respirar. Con las manos temblorosas busco la última anotación del diario de Violanda. Comienzo a leer y las palabras que deslizan su tinta sobre mi alma me destruyen, la impresión física que dejan en mi corazón es insoportable. ¿Cómo continuar viviendo así? Cómo hacerlo si la luz de mi vigía se apagó contigo Violanda.   

Mujer después de los 40

10 comentarios:

  1. OH Cristina, ¿qué te digo? Precioso, maravilloso, mágico... y algo triste, por supuesto, como no podía ser teniedo en cuenta las circunstancias. Pero ¡me ha encantado! Y además, nos has situado en ese faro en concreto, ¡qué maravilla! Un beso cariño, y muchas gracias por este regalo :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti amiga por estar siempre ahí, un abrazo :D

      Eliminar
  2. Precioso Cristina ! Queria pedirte algo....el viernes 6 de mayo cumplo 45 y me encantaría que escribieras algo para mi en mi blog ! Y ojala estuvieras por aca porque te invitaría sin pensarmelo dos veces. Desde los 40 que no festejo mi cumpleaños. Ahora me salio del alma y se transformó en una saga...empieza el viernes. el sábado vienen treinta amigas a casa que no se donde meter y el domingo viene el resto..... Cariños

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por supuesto, serà como mi regalo a distancia jajajaja. Me pongo con ello :D

      Eliminar
  3. Sembra un luogo magico, grazie per avermelo fatto conoscere!!!
    Buon WE Cris!
    Kisses, Paola.

    Expressyourself

    My Facebook

    ResponderEliminar
  4. Me gustó mucho tu blog, caí en este lugar sin querer porque no llego a los 40 todavía jaja pero me pareció muy interesante todo.

    Invito a las que deseen pasar por mi blog: www.secretosdemujereslatinas.blogspot.com.ar

    Saludos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tus palabras Sandra, ahora mismo paso a verlo :D

      Eliminar
  5. Criiiiis Precioooosooo! Me encanto bella <3

    ResponderEliminar

Quiero agradeceros que visitéis mi pequeño rincón. Vuestros comentarios me animan a seguir cada día. Un abrazo :D

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Blogging tips