6/12/14

Biografía. Hilma af Klint la primera pintora abstracta.

Hilma af Klint la primera pintora abstracta

Hilma af Klint la primera pintora abstracta... El tiempo teje el olvido a su antojo y se lleva con él verdaderos tesoros que entierra bajo llave, pero a veces somos los mismos hombres los que nos imponemos ese duro castigo, como en el caso de nuestra protagonista de hoy, Hilma Af Klint. La que muchos nombran ya como la precursora de la pintura abstracta por encima de autoridades como Kandinsky. Una mujer con una historia digna de ser contada y que conocemos no gracias a ella precisamente, porque fue su expreso deseo que su obra permaneciese oculta durante muchos años. Pero el tiempo acaba poniendo cada cosa en su sitio, y ya era hora de que Hilma Af Klint, ocupase el que le corresponde por merito propio. ¡Venid a conocerla!


Hilma af Klint, la pintora de dos caras.

“…el instante en el que la pasión ha conseguido penetrar una parte del alma humana”, esta frase se atribuye a la misma Hilma af Klint. Con ella describía uno de sus grandes cuadros, El árbol del conocimiento de 1913, y es un buen epílogo de la obra de esta increíble mujer, que ha llegado hasta nosotros superando no pocos obstáculos, el primero la misma autora, que quiso mantener su obra oculta. Pero hay algunos aún más llamativos, como que el mismo museo que en 1970 rechazó incluir en sus fondos obras de la artista, donadas por sus familiares, el Moderna Museet de Estocolmo, haya sido ahora uno de los máximos responsables de difundir la misma, hace apenas un año. Y es que los cuadros de esta artista han hecho tambalearse los cimientos del mundo del arte, disputándole al mismo Kandinsky la paternidad, maternidad en este caso, del arte abstracto.

Hilma af Klint (1862-1944) nació en Solna (Estocolmo). Gracias a su temprana inclinación por el dibujo y la pintura, y a la buena situación de su familia pudo estudiar en la Escuela de Bellas Artes,  de 1882 a 1887. Pintaba retratos y paisajes con un estilo muy sencillo y natural y formó parte del Kungstraedgaarden, con otros retratistas que como ella fueron bien considerados por la burguesía sueca de su época. Sin embargo, su mundo sufrió una fuerte convulsión con la muerte de su hermana Herminia, de tan solo diez años, que cambiaron su vida e influyeron inexorablemente en su estilo.

Hilma af Klint la primera pintora abstracta
Hilma af Klint, Los diez mayores,  nº 3, Juventud, 1907 © Stiftelsen Hilma af Klints Verk. Albin Dahlström, Moderna Museet, Estocolmo

La Sociedad Teosófica, el esoterismo y el espiritismo inundaron su pintura y su ser. Al igual que otros grandes nombres de su tiempo, como el propio Kandinsky o Mondrian (ver aquí historia),  que también coquetearon con estas corrientes. Pero a diferencia de ellos, Klint estaba obsesionada con el alma y con la vida tras la muerte. Devoraba los libros de Madame Blavatsky, creía en la reencarnación, en los elementos que configuran la esencia del hombre, su plano terrenal, el astral y el divino y en la conexión con el más allá. Así en 1897, junto a Anna Cassel, que se licenció con ella, crearon el grupo de Las Cinco, de las solo Anna y Hilma eran pintoras, éstas compaginaban las sesiones de espiritismo con la pintura. Cada viernes, en sus largas reuniones, recibían dictados espirituales de sus guías, e incluso realizaban escritura y dibujos automáticos, prácticas que se adelantaban a las que popularizaron años más tarde, los surrealistas. Ella como medium, actuaba de nexo con ese mundo, y contaba con una asombrosa capacidad para entrar en trance. Diez años duraron esas reuniones que fueron muy prolíficas para la artista. Hilma pintó bajo el impulso de esos guías espirituales series increíbles, visualmente abstractas. Pinturas llenas de color, geometría, espiritualidad y simbolismo que hacía visible lo invisible, e incluso garabatos. Ella siempre dijo que no pintaba que únicamente canalizaba energía, como en sus obras del periodo de 1906 a 1908, en las que su mano era guiada por sus guías espirituales. Los diez Mayores, que representan las etapas de la vida o La estrella de siete puntas, son también de esa época y muestran una fuerza, sensualidad y simbología impactante.  

Porque Klint era la pintora de lo invisible, de hecho, la serie de Las Pinturas para el Templo, fue dictada por una de sus guías espirituales, Amaliel. Y en series posteriores, como las de 1912 y 1915, como su mítico Árbol del Conocimiento de 1913, incluso sostenía que no había ninguna interpretación personal en ellas, sino que estaban hechas en un plano superior de conciencia.


Hilma af Klint la primera pintora abstracta
Hilma af Klint, El Cisne, 1914 © Stiftelsen Hilma af Klints Verk. Albin Dahlström, Moderna Museet, Estocolmo
“Proteged vuestros dibujos. Son pinturas de ondas cargadas de éter que esperan el día en el que vuestros ojos y oídos puedan aprehender llamamientos más elevados”, escritos dictados por los guías espirituales de Las Cinco.


Durante un tiempo dejó su labor pictórica, para cuidar de su madre y abandonó el barrio de Kungstraedgaarden. No volvió a pintar hasta 1912, continuando con Las Pinturas para el Templo, que inició en 1906 y concluyó en 1915. A esa serie siguió la de Parsifal, y ya en 1917, la del Átomo.

En 1920 murió su madre y ella retomó con mucha fuerza sus estudios de la Sociedad Teosófica, pintando las grandes religiones del mundo. Una labor que en 1925, le hizo abandonar por completo la pintura, para dedicarse por entero a ella. En 1944, moría en un accidente dejando un curioso testamento y un legado oculto. Hilma af Klint, la pintoras de las dos caras…


Su legado... El mundo no estaba preparado para su obra.

El mismo año en el que fallecían autoridades como Munch, Mondrian o el mismo Kandinsky, una octogenaria Hilma af Klint, perdía la vida en un accidente, dejando un legado sorprendente que no llegó a ver la luz, y permaneció oculto al mundo durante más de cuarenta años. 

Hilma nunca se llegó a casar, ni tuvo hijos, así que podéis imaginaros a su sobrino Erik af Klint, cuando en la lectura del testamento de su tía, le era entregada su vasta y desconocida obra, no aquellos paisajes y retratos naturistas por los que fue reconocida, sino sus verdaderas creaciones que han hecho de esta mujer una de las grandes precursoras del arte moderno. 1.000 pinturas, la mayoría de grandes dimensiones, y un sin fin de cuadernos con dibujos, anotaciones y escritos de la autora. Pero ahí no quedaba todo, porque lo más increíble era que ella misma incluía una clausula en la que pedía que este gran tesoro, no viese la luz hasta 20 años después de su muerte. Quería mantener oculta su obra, a una sociedad que no podría entenderla, por lo que entendió que solo el olvido la preservaría de un injusto juicio. 


Hilma af Klint la primera pintora abstracta
Hilma af Klint, El Cisne, No. 17. The SUW/UW Series, 1915 © Stiftelsen Hilma af Klints Verk. Albin Dahlström, Moderna Museet, Estocolmo

No se equivocaba, no... Porque, ¿que hubiese pasado si en esa eterna disputa sobre quien fue el primer pintor abstracto? El mismo Kandinsky, se auto-proclamo como autor del primer cuadro no figurativo. Hubiera supuesto una ruptura, la obra de una mujer que llegó a utilizar ese lenguaje con maestría, al menos cinco años antes que él, y que además ejecutaba dichas obras, obedeciendo órdenes de sus guías espirituales con los que entraba en contacto en sesiones de espiritismo. Creo que hubiese sido como poco ignorada por completo. Hasta su propio sobrino creyó que los cuadros no tenían valor alguno, por lo que los confinó, respetando el deseo de su tía en un depósito en Estocolmo. 

Ya en los años 70s, intentó sin éxito que el Moderna Museet de Estocolmo, acogiese parte de la obra entre sus fondos.  Sin embargo, el mundo tuvo que esperar hasta 1986, para que el Museo del Condado de Los Ángeles, rescatase parte de la obra de Hilma af Klint del olvido en su retrospectiva, "Lo espiritual en el arte: pintura abstracta 1980-1985". Aunque siendo justos no ha sido hasta el pasado año, 2013, cuando el grueso de sus cuadros ha asombrado al mundo, esta vez de la mano del Moderna Museet de Estocolmo.



Lo espiritual en el arte, el descubrimiento de Hilma.

Como veis estamos contando la historia de una mujer, al margen de la historia del arte, a la que aún no se le dado el lugar que corresponde. Pero, ¿por qué?, ¿que es lo que hace de sus cuadros, creaciones tan excepcionales?

El misterio sobre esta artista esta tal, que realmente no conocemos muchas de las claves para entender su obra, que ella misma se llevó. Lo que sabemos, lo suponemos o podemos deducir de sus anotaciones, y es que Hilma llegó a la abstracción mucho antes de otros autores y de forma individual, bueno salvo por la conexión que ella decía tener con sus guías espirituales. 

No soy ninguna experta en arte y os daré mi opinión como espectadora, pero sus cuadros tienen una fuerza visual que me llama la atención, un uso del color y de la armonía que te envuelve, y una simbología que Hilma hace propia, trasladándonos a su mundo interior con un equilibrio que no resulta frío sino evocador. Tengo que deciros que me encanta, sus círculos concéntricos, su gama de colores, las simetrías en la composición, la geometría que lejos de parecer rígida se suaviza con los colores planos que utiliza, sus flores de loto, cruces, esferas, espirales, triángulos, óvalos, letras... 


Fue una pintora muy innovadora para su época y nos regaló todo un universo en el que recrea la luz y la oscuridad, el hombre y la mujer, sus conexiones, lo material y lo espiritual. Todo ello con maestría, dando la espalda a la realidad para crear una alternativa.

Hilma af Klint la primera pintora abstracta
Hilma af Klint, Retablo Mayor, nº 3, Grupo X. De la serie Retablos, 1915 © Stiftelsen Hilma af Klints Verk. Albin Dahlström, Moderna Museet, Estocolmo
Obras vivas, de gran tamaño, con un lenguaje simbólico propio, que muestra una nueva evolución en el mundo del arte, porque abandona la figuración y crea dónde otros no se atrevieron o no supieron hacerlo. Así Kandinsky, pudo auto-proclamarse como hemos visto, el primer autor abstracto por un cuadro que pinto en 1911, pero cinco años antes que él, en la fría Suecia, una mujer llegaba a ese mundo paralelo, sin hacer ruido, sin ver la luz, de espaldas a la historia. Por eso, el "Premio Amigo de Mujer después de los 40" de este mes de diciembre se lo dedicó a ella, a Hilma af Klint. Una artista cuya historia, me ha impactado mucho y desde mi pequeño rincón quiero recordarla y rendirle un pequeño homenaje dándole el sitio que le corresponde.


“Tienes un servicio de misterio por delante y muy pronto te darás cuenta de lo que se espera de ti”, Hilma af Klint, 9 de octubre de 1944, semanas antes de morir.

Mujer después de los 40

10 comentarios:

  1. Una pena que el reconocimiento sea a partir de ahora y no haber disfrutado ella misma de su muy merecido éxito.
    Pero en cualquier caso, una muy bella historia Cristina!
    Un beso

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    1. Hola guapísima, me alegra que te haya gustado. Me alegra leerte :D

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  2. Que precioso post, y que trabajado, no conocía a Hilma pero me declaro fan desde ahora, besos

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    1. ¡Gracias por tus palabras Moni! A mí me ha encantado, tampoco la conocía y me impresionó mucho. Un abrazo :D

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  3. Sabia sobre ella,hoy haciendo el vago regreso a sus imágenes en su tiempo...me encanta y me emociona.hs

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  4. Sabia sobre ella,hoy haciendo el vago regreso a sus imágenes en su tiempo...me encanta y me emociona.hs

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Quiero agradeceros que visitéis mi pequeño rincón. Vuestros comentarios me animan a seguir cada día. Un abrazo :D

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