30/3/14

Nano Fariñas y su regalo atrasado de Santa Claus, una bonita historia de la vida real.




Hoy voy a hacer un post muy especial, para nuestra sección de "Taller Práctico" de comunicación. Vamos a hablar de los elementos básicos de la misma, pero a través de una bella historia, la de Nano Fariñas y su regalo atrasado de Santa Claus, que se ha desarrollado hace apenas una semanas, mostrándonos el lado más amable de la vida. 

En cualquier proceso de comunicación, intervienen diferentes actores que interactúan entre ellos, poniendo en común y compartiendo información, ideas, opiniones, sentimientos, etc. Obtenemos información acerca de nuestro entorno y la compartimos haciendo partícipes a otros de nuestros mensajes. Pues bien, vamos a hablar de un caso concreto, que ha conseguido llevar la ilusión al corazón de un niño, y que demuestra que cuando queremos y todos ponemos de nuestra parte, podemos entendernos perfectamente y hacer cosas increíbles.


El remitente: Nano Fariñas.


El protagonista de nuestra historia, se llama Nano Fariñas Singh, un niño de cuatro añitos que vive con sus padres en Pontevedra. Él es la fuente de este bonito mensaje, como buen emisor, el creador del mensaje que inició todo. El contenido, una escueta carta en la que Nano pedía su regalo al bonachón de Santa Claus...
"Querido Santa Claus, soy Nano Fariñas y quiero pedirte este regalo. Adiós", mensaje al que Nano, adjuntaba la fotografía de una tablet junior.

Nano consiguió no solo que su padre le escribiese su carta, sino que le acompañase a Correos para enviarla. Polo Norte nº1 es la dirección del destinatario, sin embargo, la dirección del remitente estaba incompleta y lo único que aparecía era el lugar de origen, Pontevedra.

Así es como nuestro emisor codificó el mensaje, con todo su cariño e ilusión, para enviarlo a su destinatario, Santa Claus. Pero para que un mensaje llegue con éxito,es muy importante conocer los códigos que utiliza el receptor, y construir correctamente el mismo. Y en este caso partimos de un pequeño error en los datos, y de una jugarreta del destino que hizo que la carta de Nano se perdiese. Sin embargo, la magia que rodea las fechas navideñas y la infancia, sacan lo mejor de todos nosotros. Si no como se explica que, tres meses después un cartero la entregase en la Administración de Fincas SERGA. El por qué fue entregada allí, tiene que ver con que Nano y su padre utilizaron un sobre para reciclar con el logo y los datos de esta administración, casualidades que tiene la vida.


El canal: Los ayudantes de Santa Claus.


El canal, en comunicación, es el medio a través del cual se transmite nuestro mensaje, o el soporte material o espacial por el que circula. Y en este caso nuestro pequeño amigo Nano tuvo mucha suerte. Porque todo se confabuló a su favor, el gerente de SERGA, Santiago Mariño, acostumbrado a recibir todo tipo de cartas, se quedo sorprendido al recibir tan especial misiva. Y tanto le conmovió, que tomó la decisión de localizar al remitente para que éste pudiese recibir su regalo. El engranaje de la maquinaria se puso en marcha, y varios medios de comunicación se sumaron a la campaña de búsqueda del niño que no había recibido su regalo. El periódico "La voz de Galicia" publicó varias reseñas sobre el tema por si algún familiar o conocido daban alguna pista sobre el remitente, y el programa de radio de la Cope, "La tarde con Ramón García" entrevistó a Santiago Mariño y dió difusión a la historia de Nano. Así es como la conocí yo, siempre que salgo de trabajar me da tiempo a oír un rato su programa, es un placer escuchar a este gran profesional y a todo su equipo, y tienen mucho ojo para seleccionar las historias.



El destinatario: PapaNoel.


Con esta historia me ha pasado algo parecido a cuando escribí sobre "El Quijote de Avila", Jesús Jiménez, un joven dispuesto a recorrer a caballo la distancia que separa España de Alemania para conseguir un trabajo, y justo la tarde antes de publicar, la aventura tuvo un final feliz tanto para él como para su leal caballo, "Campeón". Pues aquí, tanto me he dilatado en compartirla con vosotros que ya tengo un final que relataros. El caso es que en estos días, una conocida de la familia, se hizo eco de la misma y habló con los padres de Nano. Y entre todos ellos, el mensaje llegó a su destinatario. 

El receptor, cuando recibe el mensaje, lo interpreta, descodificando la información y comprendiendo la misma a partir de códigos propios… En este caso son los códigos de la ilusión, del valor de la sonrisa de un niño y los de convertir la vida en la suma de momentos inolvidables, con pequeños grandes gestos. Porque podréis imaginaros como se pusieron a trabajar en el Polo Norte nº1, cuando llegó la carta, tiempo faltó para localizar una tablet como la que Nano pedía y mandarla con urgencia a Sanxenxo.




El Mensaje: "Es el mejor día de mi vida".


Licette, la madre de Nano, le contó la historia de cómo su carta perdida había llegado a la empresa de Sanxenxo, y cómo muchas generosas personas habían conseguido que llegase a su destino. Su regalo, que Santa Claus se había encargado de enviar tan pronto recibió la carta, le esperaba en esa empresa. La respuesta de nuestro dichoso protagonista fue...
"Es el mejor día de mi vida", Nano Fariñas.

Pues dicho y hecho, el pasado 7 de marzo, el Polo Norte visitó Sanxexo y dejó un regalo para un niño con tesón, mucha gente que le quiere a su alrededor y buena estrella. Nano tendrá un precioso recuerdo que podrá rememorar una y otra vez, ahora de momento lo que puede hacer,y está encantado con ello es jugar con tablet, eso sí los fines de semana como le dejan papá y mamá.

Sin duda una bonita historia y que pone en evidencia muchas cosas. Lo digo porque sí un acto de comunicación entre dos personas es completo cuando estas entienden, el mismo signo del mismo modo. En esta ocasión y peso a tenerlo todo en contra la disposición y sintonía ha sido tal que se ha obrado el milagro: 
El cartero podría no haber entregado la carta, pero lo hizo.
El gerente de SERGA podría haber ignorado la petición de Nano, pero la escuchó.
Los medios podrían haber dejado pasar la historia, pero la contaron.



Y Nano podría haber olvidado aquella carta que un día envió con toda su ilusión a Santa Claus, pero no lo hará, guardará este recuerdo como un tesoro, y no solo él sino todos los que han participado en esta historia para convertir un sueño en una realidad. Algo al alcance de muy pocos, ¡sí señor olé por todos ellos! 

6 comentarios:

  1. Esto demuestra que los milagros no necesitan acción divina... Sólo buena voluntad en los hombres.

    Un abrazo.

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    1. Muchas veces no hacemos todo lo que podemos y luego nos extraña de que las cosas no salgan, un abrazo Javier

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  2. Una historia muy bonita y como es real mucho mejor. Lo mejor a la hora de comunicarnos es usar el mejor lenguaje para emitir el mensaje y que este llegue con éxito a su remitente. Lo que queda claro también es que si queremos algo debemos pedirlo y ir a por ello como hizo este niño.

    Muchas gracias por tan amena lectura y por el mensaje.
    Un abrazo.

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    1. Es verdad, no hay esperar hay que pedir lo que uno quiere, porque nadie va a hacerlo por nosotros. Un abrazo :D

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  3. Qué historia tan bonita y tan tierna , muchas gracias pormco,partirla con nosotros Cristina. Lo cierto es que a veces ocurren cosas impensables y como e en este caso, entrañables. Un abrazo

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    1. estas historias arrancan sonrisas que en tiempos como los que vivimos ya es mucho, un abrazo :D

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Quiero agradeceros que visitéis mi pequeño rincón. Vuestros comentarios me animan a seguir cada día. Un abrazo :D

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