24/12/13

¡Navidad, Natale, Christmas, nawira-ra, Hyvaa joulua, Weichnachten!


¡Sí, continuamos con nuestro especial “Navidad”! Y si en el post anterior hablábamos de los "Reyes Magos", hoy le toca el turno a la archi-nombrada estos días... ¡Navidad, Natale, Christmas, nawira-ra, Hyvaa joulua, Weichnachten!

Es curioso que una palabra como “Navidad”, etimológicamente tenga una raíz latina común con palabras como nación o nacionalidad. Ese nexo común, el verbo “Nasci”, dará lugar a la palabra latina “Nativitas” y esta a la “Navidad”Una celebración que precisamente no entiende de nacionalidades, pues se celebra en muchos países integrándose en la cultura y tradiciones de cada uno de ellos, pero manteniendo un vínculo por encima de todas ellas.  Ese vínculo es la conmemoración del nacimiento de Jesucristo el 25 de diciembre, lo que no significa que necesariamente naciese ese día. La razón es que muchas de las fechas señaladas de las celebraciones navideñas, no se detallan en las escrituras, por lo que han estado sujetas a diversas interpretaciones, incluso a cambios de calendario, como cuando se pasó del calendario juliano al gregoriano, por el Papa Gregorio XIII.

¿Por qué el 25 de diciembre? Son muchas las versiones de porqué se celebra un 25 de diciembre, y como siempre que una tradición se adentra en el albor de los tiempos, nunca sabremos cuál es la verdadera.  En la más extendida y aceptada, y dado que tantas cosas les debemos a los romanos, aquí tendríamos una más. El 25 de diciembre representaba una de las celebraciones romanas más importantes, la culminación de las fiestas y banquetes en honor a Saturno y al “Sol Invictus” que tras el solsticio de invierno comienza a renacer y alarga el día sobre la oscuridad.
Pero antes de los romanos, en el siglo III, autores como William J. Thige, afirman que ya se celebraba la epifanía ese día. Otros como los teólogos egipcios databan la celebración el 20 de mayo. Pero pese a que el origen es incierto, en la actualidad es una fecha señalada en el calendario para millones de personas que a su manera celebran este día.
¿Sabéis que estuvo prohibida? Sí, fue en Inglaterra durante el siglo XVII, casi quince años de prohibición de la Iglesia protestante más puritana que veía en esta celebración orígenes paganos. Y en la época colonial, en Estados Unidos, en Nueva Inglaterra en ciudades como Boston fue declarada ilegal, aunque muchos la siguieran celebrando. Además su consideración como tradición inglesa,  tras la guerra de la Independencia, no ayudó mucho a revitalizar esta fiesta,  que no fue declarada como día festivo hasta 1870. Libros como un “Cuento de Navidad” de Charles Dickens contribuyeron a reinventar la "Navidad" alejándola un poco de su significado más religioso y acercándola más a valores de paz, amor al prójimo, buena voluntad y generosidad, acepciones que perduran en la actualidad en EE.UU.
¡Con mis mejores deseos! Y si hablamos de su significado, aquí sí que no lograremos ponernos de acuerdo... Para algunos, un invento puramente comercial, para otros, una excusa para reunirnos con las personas que nos quieren y compartir una buena comida,  también son fechas de felicidad, sueños y de ausencias de esas que pesan mucho y que en “Navidad” se recuerdan mucho más, para los más pequeños época de regalos, luz y alegría, y para los más creyentes un recuerdo al nacimiento del hijo de Dios.

Sea como sea, no hay duda de que es un día muy especial que consigue que recordemos valores y mensajes de solidaridad que parecemos olvidar rápidamente el resto del año. Y como yo soy muy navideña, no lo puedo remediar, voy a despedirme hoy con un breve cuento navideño. Hace un tiempo, leí en Internet un cuento de “Navidad” que me gustó mucho, pero he sido incapaz de encontrarlo, no recuerdo el final, ni siquiera el nombre del protagonista, así que lo he reinventado a mi manera, espero que os guste porque os lo dedico a todos vosotros... ¡con mis mejores deseos!

El increíble viaje de Nanook y la Navidad.

Nanook era un niño esquimal, que vivía junto a su familia no muy lejos del Círculo Polar Ártico, exactamente en las inexploradas Islas Belcher. Él se sentía muy orgulloso de tener ese nombre, porque en esquimal significa oso y para Nanook era un animal increíble, valiente y poderoso. Le gustaba montar en trineo con su hermana Nyla y acompañar a su padre a cazar. Y siempre estaba jugando con su perro Kaala, su mejor amigo. Muchas noches se sentaba en la puerta del iglu, a mirar el cielo y las estrellas e imaginar apasionantes viajes y aventuras.

Una de estas noches, Kaala estaba especialmente nervioso y Nanook no sabía porque. Pero cuando miró al cielo vió como una de las estrellas comenzó a brillar con más fuerza, parecía crecer en tamaño, pero lo que realmente estaba sucediendo es que estaba descendiendo hacia Nanook. Según se acercaba, se podía adivinar una silueta que cuando ya estuvo cerca de él dejaba ver a un gran oso dorado que se situó frente a su casa. Nanook no sabía que hacer, el oso no parecía amenazante, pero su padre le había enseñado que toda precaución era poca cuando uno se encontraba con estos animales. Retrocedió unos pasos hacia atrás y la figura del oso le siguió, así que decidió sentarse y quedarse inmóvil. El oso se acercó aún más, se sentó junto a él y hablo...

- ¡Nanook, tu eres oso como yo, y a ti he elegido para que cumplas en el nombre de tu pueblo una gran misión!. Dentro de tres días volveré a verte, para entonces debes realizar tres tallas de madera, una con la figura de un oso que representa la fuerza, un pájaro que encierra la magia y una foca que simboliza el mar.

Durante los tres días siguientes, Nanook, se dedicó a trabajar sobre las tres tallas, no le dijo nada a nadie sobre la visita del oso dorado, pero Nyla que conocía muy  bien a su hermano sabía que algo estaba ocurriendo y decidió observarlo. Así fue como pudo ver escondida el segundo encuentro de Nanook con el gran oso dorado. Vió como su hermano le ensañaba las tallas de madera y como éste le respondía:

- ¡Bien Nanook!, has hecho un buen trabajo. Ahora quiero que prepares tu trineo, tu kayak y a tus perros. Debes conseguir comida y ropa de abrigo porque tendrás que iniciar un largo viaje. Puedes escoger a una persona para que te acompañe y ayude, no debes ir solo. Dentro de tres días volveré y te revelaré el destino del viaje.

No hizo falta que nuestro valiente esquimal le pidiese ayuda a Nyla, ella lo había escuchado todo y se ofreció a ayudarlo y cumplir con los preparativos que les había indicado el oso.

Así llegó la tercera noche, Nanook y Nyla aguardaban impacientes la llegada del gran oso dorado, pero esta vez no acudió, en su lugar una brillante estrella se acercó a su iglu y les pidió que la siguieran. Caminaron en la fría noche hasta que la estrella se detuvo delante de un "Inukshuk" y tomó de nuevo la forma del oso. Los "Inukshuk", monumentos hechos de piedra sin pulir, eran muy importantes para el pueblo de Nanook ya que protegían al viajero que pasaba cerca de ellos. Iniciar un viaje y encontrar un "Inukshuk" era siempre un buen augurio.

El oso habló de nuevo:

- ¡Buenas noches a los dos! Me alegro de conocerte Nyla, no se me ocurre mejor compañera de viaje para Nanook que tú, bueno y tambien su fiel Kaala. Os he traído hasta aquí para revelaros el motivo del viaje y que éste comience con buena estrella. Muy lejos, nacerá un niño que trae paz y amor a todos los hombres y vosotros tenéis que encontrarlo y llevarle estos presentes en nombre de nuestro pueblo.

- Pero, ¿cómo encontraremos el lugar?, nosotros solo somos dos niños y un perro. Respondió Nyla

- No os preocupéis, yo no os dejaré solos. Podréis verme de día y de noche en el firmamento, seguid el camino que os mostraré y llegareis hasta él. ¡Os llevo observando mucho tiempo y sé que podéis hacerlo!.  

Los dos hermanos asintieron y se prepararon para iniciar el viaje con la salida del sol, se despidieron de su familia e iniciaron su marcha. Vivieron muchas aventuras durante ese viaje, finalmente encontraron al niño recién nacido que se llamaba Jesús, y le entregaron las tres tallas de madera en nombre de su pueblo. Cuentan que el niño al ver a Nanook sonrío y acercó su carita hasta él, rozando su nariz con la suya, costumbre que tomaron desde entonces en el pueblo de Nanook en el que se utiliza la misma palabra para decir besar que para decir cariño. Y en muchos otros pueblos, porque este beso es el primero que nos enseñan cuando somos niños....

4 comentarios:

  1. Me encantó Cristina. El cuento es precioso y se lo contaré a mis sobrinos y tus explicaciones sobre el origen de la fecha navideña me han parecido muy curiosas e interesantes. Aprovecho para desearte también una muy Feliz Navidad a ti y a todos tus lectores. Besos

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  2. Lo mismo te digo Amparo, una fuerte abrazo y ¿Felices Fiestas para tí y los tuyos!

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  3. Me ha gustado mucho tu entrada, Cristina, gracias por recordarnos el significado de la Navidad y por el precioso relato. Feliz Navidad para tí y los tuyos

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    Respuestas
    1. ¡Feliz Navidad José Miguel! y gracias por tus palabras

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Quiero agradeceros que visitéis mi pequeño rincón. Vuestros comentarios me animan a seguir cada día. Un abrazo :D

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