11/11/13

¡Suelas rojas de Louboutin, Yves Saint Laurent!... Con permiso de su majestad Luis XIV

El tema de hoy trae miga, bueno miga no, trae suela. Sí las suelas rojas de los zapatos de  Louboutin, Yves Saint Laurent, Zara... eso sí con permiso de su majestad Luis XIV.
 
Comencemos por el principio... entre el 1661 y 1670, la Corte en Francia vivía un ambiente de fiesta, de suntuosidad y nuevos aires. Se incorporaban novedades en el vestuario tanto de hombres como de mujeres, como el "rhingrave", una faldita que cubría el calzón del hombre que puso de moda el marido de Ana de Austria.

O el abandono definitivo de las botas, en favor de unos zapatos de tacón cerrados con un nudo de encajes y cintas. Muchos datan aquí el inicio de los zapatos de tacón, que durante mucho tiempo fueron calzados tanto por hombres como por mujeres. Pero esta no es la peculiaridad que hará famosos a estos zapatos, lo más llamativo y característico es su suela y tacón rojo bastante alto (ya que el rey quería aumentar su altura).

Este tacón rojo y la peluca de bucles serán dos de las imposiciones que Luis XIV impondrá a la moda de su tiempo, ya que celoso de sus prerrogativas, gustaba marcarlas incluso en la indumentaria. Había clausulas importantes que debían respetarse, como el uso del oro y de la plata que era reservado a la familia real, o el de la casaca con albalá que solo podía llevarse si se tenía un título firmado por el rey. Aproximadamente eran unas cuarenta personas las que gozaban de ese privilegio. Pero este uniforme real, cada año se iba modificando siguiendo los nuevos dictados de la moda que iban apareciendo, así que salvo por algunas temporadas, el uso restringido de algunas prendas no duraba demasiado. Si algún noble desterrado algún tiempo, regresaba a la corte vistiendo algunas de esas prendas pasadas hacía un ridículo estrepitoso. La moda era efímera y estaba marcada por el ritmo de la vida y de la época.

"Pero ni el rey Luis XIV se hubiese atrevido a apropiarse de un color, aunque fuese él quien lo pusiese de moda en sus zapatos".

Su majestad Luis XIV no, pero parece ser que sí tenemos propietario de un color o más bien del uso del mismo, en concreto del rojo chino, y más si este recubre las suelas de unos zapatos.
Hablamos de las famosas suelas rojas de Louboutin, que en los últimos años han dado mucho de que hablar, y han copado multitud de titulares. El porqué tiene que ver con el uso en exclusividad de la suela roja, que desde el 1992 Christian Louboutin utiliza en el diseño de sus zapatos. En un primer momento patentó esta suela como seña de identidad de su marca, pero este registro se hizo de forma incompleta, de hecho no figuraba el pantone concreto de ese rojo chino tan caraterístico. 

La firma se ha enfrentado en los juzgados con varias marcas y diseñadores con diferente suerte, contra Carmen Steffens, contra Zara por un modelo de la colección de 2008, etc. En este último caso, la justicia dió la razón a Inditex al considerar que es imposible confundir un zapato de Zara con un diseño de Louboutin. Pero sin duda, el juicio más sonado ha sido el pulso que ha mantenido contra Yves Saint Laurent en estos últimos años. La culpable, la colección crucero del 2011 de la casa YSL, que incorporaba la suela roja en el diseño de los zapatos. Ante lo que Christian Louboutin reclamó la retirada de dicha colección y el uso exclusivo del tono para su firma.

La justicia emitió una primera sentencia, en la que el juez federal de Nueva York, Víctor Marrero, fallaba en favor de Yves Saint Laurent y dictaminaba que "un color no puede ser una marca comercial en la industria de la moda". Sin embargo, Louboutin recurrió la setencia, y en octubre del pasado año un segundo tribunal de Estados Unidos anulaba la sentencia anterior. Las razones tienen que ver con la Ley Lanham que rige las marcas comerciales. Que se debiese o no haber registrado dicha suela como marca, como sostenía el abogado de YSL, poco importa. El hecho es que existe un registro de dicha suela como parte de la marca de Louboutin, y la justicia alega que esa marca debe protegerse como tal.

Al final YSL abandonó voluntariamente las contrademandas, y el uso de esa exclusiva suela, vuelve a tener un único propietario. Y como ya hizo en su día, Luis XIV, solo podrán lucirla algunos afortunados. En el caso de su majestad, era por decreto real, en el caso de Louboutin, previo pago de unos 600 euros de media que pueden costar unos zapatos de la firma.

Ahora bien todo en esta vida es efimero, y el tiempo pasa igual para todos. Y sí, las exclusivas suelas, también se desgastan como las de cualquier mortal. Ahora que, al igual que Luis XIV tenía un zapatero oficial, el orgulloso comprador de unos Louboutin, también tendrá que acudir a una lujosa zapatería de París (autorizada por la marca) para restaurar la suela original por unos 90 euros más. Hay otras opciones low cost como las que ofrecen los filis de Minuit Moins 7, por 30 euros. Pero puestos a gastar, quien quiera mantener intacta su suela roja, para conservar la seña de identidad de los zapatos que le acreditan como usuario de un artículo de lujo, no creo que vaya a regatear mucho en su reparación. 

¿O sí?... ahora que para aquellos que regatean precio por el bienestar de sus suelas rojas, tengo que decirles que es mucho más chic tener que enviar los zapatos a París, y esperar un mes y medio o dos a recibirlos restaurados. Si no el mismo diseñador ya incluiría en la caja un par de filis de repuesto con los zapatos y no lo hace. 

Hace pocos días, las famosas suelas rojas volvían a ser noticia, ya que una organización de extrema derecha belga, “Vrouwen tegen Islamering” o lo que es lo mismo “Mujeres contra la Islamización”, las utilizaba en una campaña en la que Anke Van Dermeersch, posa de espaldas mostrando, en un baremo (en el que aparecen calificativos como violación o lapidación) como el Islam considera a la mujer de acuerdo a como viste o acorta el largo de su vestido o falda. Los zapatos que lleva la actual senadora de este partido separatista, en el cartel de la campaña, son unos Louboutin.
 
El diseñador ha conseguido que la justicia obligue a esta organización a retirar los carteles, porque no quiere que se relacione su marca con dicha organización, ni tampoco ha autorizado el uso de sus diseños para la campaña. Muchos quebraderos de cabeza, le están dando la defensa de su marca y de sus exclusivas suelas a Christian  Louboutin. 

Fue él mismo, quien dijo en el episodio nº 7 del documental "God save My Shoes" que...

"Las mujeres tiene una relación carnal con sus zapatos. El zapato no es un objeto es una prerrogativa".

Al menos las prerrogativas de su majestad Luis XIV, eran privilegios concedidos por el rey a unos pocos nobles, que los disfrutaban para envidia de sus convecinos. En el caso de Loubotin...

"Somos nosotros mismos los que de forma voluntaria pagamos por esa prerrogativa, para poder presumir de llevar bajo los pies unos zapatos exclusivos". 

Me gusta la moda, y como casi todas las mujeres adoro los zapatos, pero hay cosas por las que no pasaría. Y si queremos rizar el rizo, el caso de una presentadora muy conocida (no diremos el nombre) que compra unos Louboutin para después tintar la suela de negro, eso sí previa llamada al diseñador pidiendole permiso para ello. ¿Alguien da más?

2 comentarios:

  1. Cómo tú me considero una enamorada de los zapatos de tacón y los diseños originales. Muy interesante el post y los litigios habidos y por haber supongo de Loboutin, pero sorprendente pagar los 600 euros de media que comentas para después teñirla de negro. Me pude venir a la mente bastantes mújeres lo suficientemente estúpidas y cutres que puedan hacer tremenda memez. Me he quedado anonada!

    Un abrazo!

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  2. Más de una hay y habrá, que le vamos a hacer, un abrazo Rosa

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