1/8/13

"Premio Amigo Mujerdespuésdelos40" en recuerdo a Irena Sendler, "El ángel del Gueto de Varsovia".

Tenía el "Premio Amigo de Mujer después de los 40" del mes de julio preparado y listo para publicarlo, cuando hace unos días llegó a mí la historia de esta mujer Irena Sendler, "el ángel del gueto de Varsovia". No la conocía y la verdad es que me ha conmovido tanto que me apetecía hacer aquí un reconocimiento y otorgarle este modesto premio. Y aunque no está ya con nosotros, recordar la valentía y humanidad de esta gran mujer, un verdadero ángel para miles de niños.

Unos estudiantes de Kansas, en un trabajo acerca de ciudadanos anónimos que fueron verdaderos héroes en el holocausto sacaron a la luz la historia de esta mujer. Que sorprendentemente, después de salvar a más de 2500 niños judíos, era aún una completa desconocida para gran parte del mundo. Irena Sendler moría el 12 de mayo de 2008 a la edad de 98 años en una residencia en Varsovia en la que nunca faltaron flores de agradecimiento de esos miles de niños a los que salvó de una muerte segura.
"Cada niña o niño salvado con mi ayuda es la justificación de mi existencia en la tierra, y no un título para recibir la gloria". 

Nuestra heroína, Irena Krzyzanowska nació, en el seno de una familia católica de Varsovia, el 15 de febrero de 1910. Su padre, un médico reconocido, le inculcó desde pequeña su amor y respeto por los demás con independencia de su religión o procedencia. De hecho falleció de tifus que contrajo al tratar a enfermos desahuciados por otros doctores, muchos de ellos judíos. Fueron miembros de esta comunidad judía los que se ofrecieron a pagar los estudios universitarios de Irena, allí fue suspendida en varias ocasiones por oponerse a la discriminación que adoptaron algunas universidades.
En la invasión alemana de su país en 1939, Irena trabajó como enfermera y trabajadora social para el área de bienestar social. Allí en los comedores sociales, procuraba a miles de personas, no sólo comida sino también ropa, medicinas e incluso dinero. Una mujer altruista y entregada como pocos que no se mantuvo al margen de las injusticias y horrores que se cometieron, por ello formó parte del “Zegota” o consejo para la ayuda de judíos. Dado que existía temor a que se desatasen epidemias en el gueto, se permitió el control sanitario del recinto a los propios polacos, lo que explica que ella, su compañera Irena Schultz y otros colaboradores consiguieran pases para trabajar allí como miembros de la oficina sanitaria.

Allí Irena contactaba con las familias y les ofrecía la posibilidad de sacar a sus hijos del gueto antes de que fuesen enviados en tren a los campos de exterminio. Algunos eran reticentes a ello e Irena y sus compañeras no pudieron evitar que muchos fueran trasladados a esos campos de muerte. Sin embargo hasta la evacuación del gueto en 1942 rescataron a más de 2500 niños, en ambulancias como víctimas de tifus, escondidos en sacos, cestos de basura, cajas de herramientas, cajas de mercancías, bolsas de patatas, ataúdes... Cualquier medio era bueno si tenía un tamaño suficiente como para albergar a un niño.
Además de rescatarlos, Irena llevaba un archivo con sus verdaderos nombres, su historia personal, su familia y los nuevos nombres que adoptaban; como la que fue conocida como "la niña de la cuchara de plata" que fue criada por una viuda compañera de Irena, pero que siempre supo cuál fue su procedencia y su familia.

Cualquier polaco que prestase ayuda a los judíos era amenazado con la muerte o la prisión. Y cuando en octubre de 1943, los nazis conocieron la labor que estaba realizando Irena, la detuvieron, torturaron y confinaron en la terrible prisión de Pawiak. Ella misma contó que fue allí donde encontró una estampa de Jesús Misericordioso que conservó consigo hasta el 1979, cuando pudo entregársela a Juan Pablo II. 

No desveló ni un solo dato, ni la identidad de ninguno de los niños a los que había salvado. Y cuando ya estaba condenada a muerte, miembros del Zegota sobornaron a soldados alemanes para conseguir sacarla de allí. A partir de ese momento continuó trabajando pero con una identidad falsa. 

Al finalizar la guerra desenterró los dos frascos de vidrio en los que tenía las listas y nombres, del jardín de su vecina dónde los había escondido y entregó las notas al doctor Adolfo Berman. La mayoría habían perdido a sus familias, y muchos se criaron en diferentes orfanatos, hasta que los fueron enviando a Palestina.


“No se plantan semillas de comida. Se plantan semillas de bondades. Traten de hacer un círculo de bondades, éstas les rodearán y les harán crecer más y más”.
Tras la guerra, Irena sufrió el hostigamiento durante décadas del régimen comunista que siguió en Polonia. Pero en 1965 la organización “Yad Vashem” le otorgó el título de Justa entre las naciones y fue nombrada ciudadana honoraria de Israel. Algunos niños que Irena salvó la reconocieron en los periódicos, ya que únicamente la habían conocido por su nombre en clave “Jolanta” y las llamadas y reconocimientos no cesaron. Así en 2003 Irena Sendler fue distinguida con la Orden del Águila Blanca, la condecoración civil más elevada concedida en Polonia. Premio que recibió acompañada por su familia y por Elzbieta Ficowska, "la niña de la cuchara de plata". 
En el año 2007 fue presentada como candidata para el premio Nobel de la Paz, iniciativa que apoyó el Estado de Israel y la Organización de Supervivientes del Holocausto residentes en Israel, aunque no obtuvo esta mención. Un año después fallecía en Varsovia (Polonia), el 12 de mayo de 2008, a los 98 años de edad.

Su vida fue llevada a la televisión en una miniserie de la CBS “The Courageous Heart of Irena Sendler”, donde fue interpretada por Anna Paquin, que fue nominada al Globo de Oro por este trabajo.

Una mujer increíble que nos sirve de inspiración y nos recuerda la fuerza del coraje y del amor por los demás; un corazón puro, un ángel...

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“Permítanme subrayar con mayor énfasis quienes estaban rescatando a los niños y las niñas no son una especie de héroes. De hecho, ese término me irrita enormemente. Lo contrario es cierto. Sigo teniendo remordimientos de conciencia por haber hecho tan poco”.
“La razón por la cual rescaté a las niñas y los niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirar su religión o su nacionalidad”.
Irena Sendler

10 comentarios:

  1. Increíble historia. Qué gran mujer!
    No lo conocía, pero estas personas sí que son héroes (aunque a ella no le gustaba el término).
    Gracias por compartir

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    1. Soy de la misma opinión, que valor, que desprendida, a mi me encantó y sobre todo oirla contando su historia. Un abrazo

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  2. Es una historia como para producir una película no solo una serie de TV.

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    1. ¡Curioso eso mismo pensé yo!, que por qué no lo habían llevado al cine directamente, un saludo.

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  3. Estupenda historia y magnífica lección de vida, una saludo, te sigo.

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  4. Su historia es increíble. La conocía, pero no tan a fondo, buen artículo.

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  5. Muchas gracias por esta lectura, aprendí mucho sobre esta gran mujer. También opino que esta muy bien escrito, documentado e ilustrado con sus respectivas gráficas. Creo que es una entrada de aplausos.
    Saludos desde Cojedes, Venezuela

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    1. Gracias Isaias se hace lo que se puede, pero viniendo de tí el cumplido tiene más valor si cabe. Un saludo :)

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Quiero agradeceros que visitéis mi pequeño rincón. Vuestros comentarios me animan a seguir cada día. Un abrazo :D

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