28/6/13

¿Te acuerdas?, un repaso a nuestros juegos de siempre.


No sé si a vuestros peques les pasará lo mismo; a los míos les ha dado ahora por la fiebre de las peonzas. Y no cualquiera, no, hay todo un repertorio de trompos y categorías, cobra, spider, turbo car, twins, azteca, diamante, etc.¡Ah! y que sean cinco estrellas. Un poco complicado parece, aunque si le quitamos los componentes de marketing y de coleccionismo que parecen invadir todos los juguetes en actualidad (no basta con tener uno, hay que coleccionar) el concepto es tan sencillo y antiguo que realmente se pierde en la historia.
A mí me encanta verles jugar, porque me recuerda a cuando jugaba yo de pequeña. Las nuestras eran de madera y las tuneábamos pintándolas y añadiéndoles chinchetas pero en lo básico es exactamente lo mismo.

El origen de la peonza, trompo, pico, peón o como queráis llamarlo es bastante incierto y muy antiguo. En el año 4000 a. C. ya se datan modelos elaborados con arcilla. Y el rastro es impresionante, en pinturas y textos literarios como los de Marco Porcio Catón, político e historiador romano, en los escritos de Virgilio, destacando su mención en la Eneida (siglo I a. C.), en los poemas del romano Ovidio (43 - 17 a. C.), antiguos trompos americanos en Chile, México y Argentina e incluso en Perú desde tiempos prehistóricos.
Su diseño ha variado según la época y costumbres, de la arcilla a la madera, y de la madera a los materiales sintéticos, como los polímeros o la fibra de carbono. Éstos aligeran su peso y atenúan el rozamiento, logrando mayor estabilidad en el giro. Pero la lógica de su funcionamiento es la misma, un cuerpo que gira sobre una punta metálica sobre la que sitúa su centro de gravedad que es perpendicular al eje de giro, el efecto giroscópico. Todo eso acompañado como no de una cuerda que permite imprimir la velocidad necesaria para el giro.

Un juego sencillo, pero muy versátil y con el que se pueden realizar infinidad de trucos, en algunas culturas incluso se han utilizado los trompos como instrumentos para prácticas de adivinación y chamanismo.
Y claro, al hablar de las peonzas a una le vienen a la memoria los juegos tradicionales a los que jugábamos de pequeños y que en la actualidad muchos de ellos están desapareciendo. Son juegos con pocas reglas, en los que utilizábamos todo tipo de materiales, sin ayuda de tecnología ninguna, sino con el propio cuerpo o con recursos como arena, piedrecitas, tabas, cuerdas, peonzas, pelotas, canicas, dados, etc.

Acompañadme a recordar algunos de ellos….:

1. La Comba: “Salto a la cuerda”, “salto a la soga” y en España “salto a la comba”. Una simple cuerda en el que uno o más participantes saltan sobre la cuerda que gira de forma que pasa debajo de sus pies y sobre su cabeza. No os suena a alguno el…
El cocherito leré
Me dijo anoche, leré,
Que si quería, leré,
Montar en coche, leré.
Y yo le dije, leré,
Con gran salero, leré,
No quiero coche, leré,
Que me mareo, leré.

2. Los Chinos: Un pastor leonés en el siglo XVIII inventó este divertido juego que hoy en día tiene hasta  Campeonato Nacional. Cada jugador coge pequeñas piedras del suelo -las chinas- y las oculta en la mano para adivinar después, con la mano cerrada, cuántas suman entre todos sin repetir el número.
3. Las Canicas: Hacíamos un hoyo en el suelo e íbamos lanzando las canicas con el dedo corazón desde un lugar acordado intentando meterlas en el agujero. El que lo conseguía se quedaba con las canicas de los demás.
4. Piedra, papel o tijera: Juego de manos en el que se utilizan tres elementos. La piedra que vence a la tijera al aplastarla; la tijera que vence al papel cortándolo; y el papel que vence a la piedra envolviéndola. Se esconden las manos y a la de tres cada jugador enseña el elemento que ha elegido.
5. La Rayuela: Con una tiza blanca se dibujan el suelo cuadrados numerados del uno al diez. Después cada niño con una piedrecita pequeña va tirando a cada número intentando que la piedra entre dentro de ese cuadrado porque de no hacerlo pierde su turno y le toca al siguiente.  Para después sacar la piedra de la rayuela empujándola de número en número a la pata coja. Gana el primero en llegar al diez.
Y ahora os dejo unos vídeos para que entrenéis con las peonzas de vuestros hijos, que más de uno seguro que las coge de vez en cuando aunque sea cuando no nos ven. ¡Son increíbles!.


9 comentarios:

  1. A todos jugue, incluido el futbol con mis amigos (otra época) ja ja ja

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    1. Yo también y me ponían de defensa porque tenía imán para el balón, todos despejaban contra mi más bien, me alegro que haberlo recordado contigo Angela.

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  2. me encanta porque a pesar de ser jovencita he jugado a todos! mi prefe eran la comba y la goma jeje gracias x la entrada volvi a mi infancia en un segundo.

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    Respuestas
    1. A mi pasó lo mismo cuando lo escribía, comencé a recordar las canciones que cantábamos que parecen que están olvidadas pero empiezas a cantarlas y salen de carrerilla. Muchas gracias Judit por compartir conmigo tus recuerdos.

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  3. Y las cancioncillas para el juego de las manos...... "en la calleee veinticuatrotro.....", qué lío de manos, y la velocidad que cogías cuando ya te coordinabas con la otra persona

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  4. Ha ocuridodo un asesinatoto
    una viejaja mató un gatoto
    con la puntata del zapatoto
    Pobre viejaja, pobre gatoto
    pobre puntata del zapatoto

    ¡Qué recuerdos!

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  5. Que bonito viaje por los recuerdos infantiles y 4000 años la peonza. Que alucinante. Me encantó. Gracias

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  6. Gracias Amparo, yo hoy ya he practicado con la de mis hijos y vaya si se pierde práctica, un abrazo

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Quiero agradeceros que visitéis mi pequeño rincón. Vuestros comentarios me animan a seguir cada día. Un abrazo :D

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