30/5/13

Cocinando con... La vuelta al mundo en 80 sandwiches.


Nunca sabremos quien fue realmente su inventor, sucede como con tantas otras recetas, que parece que han estado con nosotros desde siempre. Sin embargo, en el caso del “Sándwich”, si sabemos exactamente cuando el Lord John Montague, IV conde de Sándwich, tuvo la ocurrencia de pedir un poco de “roast-beef” frio con un poco de mostaza entre dos rebanadas de pan blanco y una copa de champagne.

Unos dicen que fue en la celebración de su 44 cumpleaños, otros durante las negociaciones de la Paz de Aquisgrán. Lo que sí sabemos es que fue una larga partida de cartas, y las pérdidas que el Lord acumulaba, lo que le impidió levantarse de la mesa para comer (cuentan que al final abandono la misma con unas ganancias de  5 libras).

Sea como fuese en el siglo XVIII, aproximadamente en el mes de mayo de 1762, nuestro Lord popularizó este tentempié que se puso rápidamente de moda. Fue el historiador inglés Edward Gibbon en ese mismo año, el que hizo la primera referencia al mismo al observar a dos nobles comer carne fría con pan blanco y mostaza mientras hablaban de política y tomaban champagne.

El año pasado la ciudad británica de Sándwich, celebró el cinco de mayo, los 250 años del nacimiento sándwich de manos de su ilustre Lord Montague. Aunque en la ciudad alemana de Aquisgrán se asegure que fue allí donde realmente se inventase (lo curioso es que en su ayuntamiento cuelga un retrato del Conde de Sándwich).

En estos 251 años, el sándwich se ha popularizado a nivel mundial y se ha modificado mucho. Cada país tiene su sándwich típico, su forma de prepararlo y muchas variantes de este tentempié. Los británicos siguen siendo unos de los grandes consumidores del mismo, según el periódico londinense “The Times” en 1996 los británicos ya gastaban diariamente 7,9 millones de dólares en sándwiches, lo que representaba más de una tercera parte de todo el mercado de comida rápida y se servían en 8000 establecimientos especializados. Y estamos hablando de datos de hace catorce años, podemos imaginarnos lo que será en la actualidad.

Sin embargo, y no es por quitarles merito alguno, no fueron ellos los que inventaron el pan de miga, esa modificación vino de mano de los argentinos. Como tambien hay que reconocer, que fueron los americanos los que llevaron el sándwich a su más alta expresión. Se dice que Elizabeth Leslie publicó por primera vez en América su receta en 1840. Y  fue también entonces a mediados del XIX, cuando los inmigrantes alemanes llevaron consigo a Estados Unidos la “Salchicha de Viena” y la “Hamburger”. Si unimos todo esto estamos ante el nacimiento de los famosos perritos calientes y de la hamburguesa. Incluso se sabe con exactitud que fue en 1896 cuando un quiosco de Coney Island en Nueva  York comenzó a vender un sándwich de salchicha que llamó “hot dog”.

Como ya llego un poco tarde para celebrar el aniversario del sándwich, hoy la receta que vamos a compartir va precisamente de “hamburguesas”. Todos en casa estáis hartos de hacerlas, pero el secreto de una buena hamburguesa no está en los ingredientes que todos conocemos sino en su disposición y orden.

Fue el escritor estadounidense Norman Mailer quien escribió
“la carne tiene un gusto a grasa espantoso, la mostaza es insípida, el pan parece una esponja, la lechuga imita muy bien al cuero, el tomate por lo general está verde o muy pasado. Comer eso todo junto es… sencillamente delicioso”.

Mi versión de la archiconocida hamburguesa.


- El tipo de carne lo dejo a vuestra elección, lo importante será la disposición de todos los ingredientes.

- Cortáis por la mitad el pan de hamburguesa y lo tostáis un poco.

- Colocado ya en el plato y abierto, ponemos mahonesa en la parte superior del pan y encima lechuga o canónigos (a vuestra elección). Cortáis el tomate en rodajas y las colocáis sobre la lechuga.

- En la parte de abajo ponemos la carne con una loncha de queso por encima.

- Colocamos después rodajas de calabacín que habréis pasado por la sartén. Al que no le guste puede sustituirlas por pepinillos o cebolla.

- Con el Ketchup dibujáis una espiral desde el centro de la hamburguesa hasta el borde. Y con la mostaza dibujáis una segunda espiral en el hueco de la espiral anterior.

Ya tenemos las por partes hechas ahora sólo nos queda unirlas y disfrutar. ¡Ya me diréis que tal!.

2 comentarios:

  1. Me encantan los sanwiches, pero sobre todo por la rapidez de preparación que tienen (al menos los fríos), sin embargo el de hamburguesa no va conmigo, pero se lo hago a mis comensales y además coincido contigo en el orden de colocación. Al menos nunca se quejaron en casa, jeje. Saludos!!

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Quiero agradeceros que visitéis mi pequeño rincón. Vuestros comentarios me animan a seguir cada día. Un abrazo :D

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