17/5/13

Mi diario.....¡Yo me bajo en la próxima!.


Hace unos días volvía a casa en autobús, hacía tiempo... Es lo que tiene el coche que te acostumbras rápido, rápido. Aunque he de decir que el transporte público también tiene su aquel, incluso tiene su propia "fauna autóctona". Y que no se ofenda ninguno que no lo digo de forma peyorativa y me incluyo dentro de la misma.

Siempre me he preguntado por qué en los autobuses, ya sean de línea o urbanos, la gente se sienta siempre en los asientos que dan al pasillo y los que están libres son los de la ventanilla. Luego en cada parada, cuando empiezan a subir los viajeros, bajan automaticamente la cabeza para evitar el contacto visual con los que llegan no vaya a ser que se sienten a su lado. Si analizamos el comportamiento del "homo pasillus", tiene su lógica, siente invadido su espacio al tener sentado tan cerca a un desconocido.


Todos tenemos nuestra "burbuja de aire" portátil cuyas dimensiones dependerán de la situación. Y no lo digo yo, la proxémia estudia como la utilización que el hombre hace del espacio influye en cómo se relaciona con los demás. Incluso distingue diferentes zonas; zona intima (15 a 45 centrimetros) de amigos y familiares, zona personal (46 centímetros a 1.22 metros) en la oficina, en una reunión..., la zona social (de 1.22 a 3.6metros) que es la distancia que nos separa de los extraños y la zona pública (a más de 3.6 metros) que es la distancia cómoda para dirigirnos a un grupo de personas. Volviendo a nuestro autobús, ¿cómo no va a sentirse molesto nuestro "homo pasillus" si tiene a escasos centímetros a un desconocido invadiendo esa burbuja?.

La territorialidad es innata al hombre; así que no debemos invadir el espacio de nadie porque lo forzaremos a defenderlo. Pero que hacer cuando el único sitio que queda libre está en la ventanilla, y una señora mayor rodeada de bolsas se sienta en el pasillo. Estas ante el "homo territorialis", le pedirás amablemente que te deje pasar y verás como aunque no pueda casi ni levantarse con la carga que lleva, prefiere causar un atasco monumental en el autobús levantándose para que pases en lugar de haberse movido de asiento. ¡Será cuestión de territorios!.

Y que me decís del "homo parlante compulsivo" que agazapado en su asiento espera paciente a que algún desdichado se siente a su lado. Comenzará a hablar al inicio del trayecto y cuando nos bajemos aún lo seguirá haciendo. Mientras el "homo pacientus" intenta escaparse, asiente, sonrie, pero le es imposible. Y no os preocupéis si por un casual su victima se baja en una parada, será capaz de cambiarse de asiento o de inclinarse hacia delante para hablar con el que se sienta en ese lugar. Si por error te has sentado al lado de uno, no se te ocurra contestar o darle conversación porque si no estás perdido.

Hay una especie que me intriga sobremanera "el homo dormientus" que permanece todo el viaje dormido apoyado en el cristal o en el cabezal y milagrosamente se despierta justo antes de llegar a su destino. O el "homo literatus" que ajeno a todo lo que sucede a su alrededor saca su libro y no levanta la mirada de él hasta que llega a su destino.

Y entre toda esta fauna dónde me situaría yo, podría ser el "homo antropologus aburridus" que se dedica a observar al resto mientras van pasando las paradas (sólo me falta la libreta de campo para ir anotando los comportamientos de las diferentes especies). 

Además es como si el tiempo se detuviera, porque sea el día que sea, siempre ocurre lo mismo. Yo por hoy he concluido mi recorrido, así que...¡me bajo en la próxima!.

12 comentarios:

  1. Como usuaria sin remedio del transporte público, en mi caso en tren de cercanías, entraría dentro del "homo literatus" pero con el añadido de "gentus rechazus" porque me siento en los espacios que son de 2 ó 3 personas como mucho, y me cambio de sitio cuando alrededor se sientas las gentes que han desayunado lengua o los grupos de estudiantes que a pesar de verse todos los días a todas horas se cuentan las cosas como si estuvieran solos y no hubiera un mañana.
    Qué le voy a hacer........ hasta el primer café soy "persona non grata"

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  2. "homos literatus" variante "gentus rechazus" te entiendo perfectamente. En tú caso es hasta el primer café en el de otros necesitan casi media mañana para ser personas.

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  3. jajaja que razón tienes Cristina, yo que también he sido durante muy tiempo carne de metro me las he tenido que ver con todo tipo de personajes.Desde el que se pone a tu lado a primera hora y te dá la chapa, cuando lo que quieres son esos 15 min de cabezadita que te acaban de despertar o el que introduce literalmente la cabeza en el periódico que estás leyendo o el libro.
    Y bueno también aportaría al "homo cascarrabius" que es el que se sube al vagón o al autobús y no para de quejarse de lo lento que va, que calor hace, que olor, etc...

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  4. En el metro no, pero en el autobús el "homo cascarrabius" se suele sentar cerca del conductor al que no deja ni a sol ni a sombra, ¡que paciencia tienen!. Un saludo

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  5. Hola Cristina,
    Al hilo del post me ha venido a la cabeza una canción de Divine Comedy llamada "National Express" , y aunque vaya de trenes, yo diría que los "humanus" nos comportamos como en mismo "modus operandi" en cualquier medio de transporte, jeje.. Para amenizar la charla os traigo este video de la canción con un interesante video montaje. Un saludo

    https://www.youtube.com/watch?v=hXbpUCKz4qY

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    1. Buenas, no lo conocía (lo acabo de ver) me ha gustado mucho. Y es que los "humanus" somos incorregibles, da igual el medio o la época no somos tan diferentes como nos gusta creernos.

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  6. Pues yo en barcelona extraño a ese homo parlante compulsivo, no me viene mal alguien que me saque de vez en cuando de esa burbuja, en el metro muchas veces parece que no hay espacio para la cordialidad, ni para la plática, ni para la sonrisa amena. Cosas pequeñitas, como decir los buenos días, que te cambian el día, se agradecen siempre, además conversando se te pasa el tiempo volando. Ya te digo yo que el homo literatus hace de todo menos leer. Muy buen artículo Cristina

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    1. Te quise responder ayer me no pude, me alegro que te guste la entrada, son momentos y vivencias que todos compartimos aunque las veamos de forma distinta. Se ve que no nos diferenciamos tanto como nos gusta creer.

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  7. Buenas observaciones. He notado todas esas especies. Quizás publicas algo de los conductores de bus. De esos podemos discutir mucho...

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    1. De los conductores podría hacer una entrada exclusiva para ellos, es verdad.... Un saludo Eduardo

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  8. Alcañiz-Zaragoza-Huesca. Alcañiz-Teurel-Valencia. Valencia-Tomelloso.
    Casi puedo resumir mi vida. Interminables horas de autobús, con el tiempo saben a inocencia, letargo y dulzura. Gracias Cristina por evocar estos recuerdos.

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    1. Supongo que como siempre digo, hay muchas más cosas que unen que otras que nos separen. Y se ve que a los usuarios o ex-usuarios del trasporte público nos unen mucho. Un abrazo, Pedro.

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Quiero agradeceros que visitéis mi pequeño rincón. Vuestros comentarios me animan a seguir cada día. Un abrazo :D

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