4/5/13

Mi diario…Sabores y olores que evocan nuestros recuerdos.

Recordar. (Del lat. recordāri) tr. Traer a la memoria algo.


El Feng Shui nos aconseja deshacernos de objetos relacionados con recuerdos ingratos y rodearnos de aquellos que nos evoquen hechos agradables. Yo no sé porque, casi siempre que pienso en recuerdos entrañables, sobre todo de mi niñez pienso en determinados sabores y olores. Ya sé que haberse criado en una pastelería ayudará en parte a ello, pero tras investigar un poco el tema tengo que decir que es muy común.


Quien no ha rememorado alguna comida familiar al probar el guiso típico de la abuela, un cumpleaños con esa tarta especial que tanto nos gustaba o esas cenas en las que ayudábamos a mama a cerrar las empanadillas haciendo surcos con el tenedor. Yo de todos me quedo con la sensación de alegría que sentía cada domingo cuando íbamos a la pastelería a desayunar. Sobre todo, cuando mi padre y mi tío nos preparaban pepitos de crema pastelera con chocolate. Esperaban a que llegásemos mis primos, mi hermana y yo para echarles la cobertura de chocolate caliente por encima. ¡Esos chorretes de chocolate cayendo por todos lados..., es imposible olvidarlo!

Pero volviendo al tema, ¿por qué los sabores y olores evocan de forma tan intensa algunos momentos de nuestra vida?. Diremos que cuando recordamos momentos precisos, se produce en nuestro cerebro el movimiento idéntico que cuando sucedió o fue vivido. Así, ya sea que se experimente o que se recuerde la situación y el fluido de movimiento son los mismos.

Pero es que además dependiendo del sentido que esté en juego la intensidad aumenta. Los órganos de los sentidos (vista, oído, gusto, tacto y olfato) poseen cada uno una zona definida en nuestra corteza cerebral, nos permiten el contacto consciente con el mundo exterior y captar información del medio que nos rodea. Y la evocación de recuerdos a través de los mismos depende en gran medida del canal sensorial que hayamos desarrollado con mayor intensidad durante nuestros primeros años de vida.

Estos canales son el visual, auditivo y sinestésico, en el que incluimos el gusto, el olfato y el tacto (los tres sentidos más primitivos del ser humano). Y en el caso del olfato y el gusto, además están directamente relacionados con el instinto de supervivencia, funcionando conectados.

La relación del olfato y el gusto con la comida, indispensable para sobrevivir, hacen que nuestra memoria se adapte para conservar la información percibida por estos sentidos, de modo que perdure. Por ejemplo, siempre nos será más fácil relacionar un olor o sabor, con formas, colores, texturas e incluso sonidos, que hacerlo de forma contraria.

Es nuestro cerebro, pues, el responsable de que un olor o sabor familiar pueda despertar tan vividos recuerdos de lo ocurrido tiempo atrás, y producir con ellos esa mezcla de felicidad y tristeza bien llamada nostalgia.

Yo os dejo hoy aquí una sencilla receta de esos maravillosos pepitos de crema con chocolate. El recuerdo que hoy comparto con vosotros en Mi Diario…, un pedazo de vida, de vivencias, alojadas en mis recuerdos.

RECETA: Pepitos de crema pastelera (Tapas y postres.com).


Ingredientes (para 4-6 personas): 

250 ml de agua, 150 gr de harina, 100 gr de mantequilla, 4 huevos, Azúcar glass y Chocolate de cobertura

Ingredientes para la crema pastelera: 

500 ml de leche, 3 huevos, 50 gr de azúcar, 75 gr de harina de maíz, 1 limón y 1 rama de canela

- En una cazuela ponemos el agua a hervir junto con la mantequilla y 25 gr de azúcar.

- Una vez que el agua hierva y la mantequilla se haya disuelto, retiramos del fuego y añadimos la harina. Mezclamos hasta conseguir una masa uniforme que se despegue de las paredes. Agregamos a la masa los huevos de uno en uno. Es importante cuando añadimos los huevos, que el huevo esté bien integrado en la masa antes de añadir el siguiente.

- Dejamos templar la masa de los pepitos y la introducimos en una manga pastelera.

- Cubrimos una bandeja de horno con papel vegetal. Hacemos tiras con ayuda de la manga pastelera. Si hacemos una tira no debemos volver a agregar masa encima ya que al hornearse no quedará con una forma bonita.

- Introducimos en el horno a 190 ºC 10 minutos y a 180 ºC otros 10 minutos, calor arriba y abajo. Es conveniente que la bandeja esté en la parte inferior del horno para evitar que los pepitos se quemen.

- Una vez horneado dejamos enfriar y cortamos por la mitad.

- Para la crema pastelera. Ponemos 400 ml de leche en un cazo a hervir con la rama de canela en polvo y la cáscara del limón. En un bol mezclamos el azúcar con la harina de maíz para que no se hagan grumos. Incorporamos los huevos al bol, batimos y añadimos el resto de la leche (100 ml); seguimos batiendo hasta integrar todos los ingredientes. Una vez que la leche haya hervido 5 minutos, retiramos del fuego y colamos encima del bol. Debemos agregar la leche poco a poco para evitar que el huevo se cuaje. Una vez que todos los ingredientes se hayan mezclado en el bol, añadimos de nuevo al cazo y dejamos a fuego suave al fuego, sin parar de remover, hasta que la mezcla espese.

- Dejamos enfriar la crema pastelera. Introducimos en una manga pastelera y rellenamos los pepitos.

- Colocamos chocolate de cobertura en un bol y lo derretimos en el microondas, a temperatura media. Debemos tener cuidado ya que el chocolate se quema fácilmente. Con ayuda de una cucharilla añadimos chocolate por encima de los pepitos de crema.

- Mantenemos los pepitos de crema en la nevera hasta el momento de su consumición.

¡Ya me diréis qué tal os han salido!

8 comentarios:

  1. Ese olor del horno, y sus "manjares", que se nos quedaba en el pelo, la ropa...... estarán siempre con nosotros para recordarnos los buenìsimos tiempos que hemos vivido allí todos juntos

    Yo soy menos chocolatera, pero ese momento de esperar a que acabaran de montar la nata para echarte en un plato una más que generosa ración y taparla con piñones, almendras,......

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    1. Recuerdo que despues de pasar la noche de reyes haciendo roscones y de estar toda la mañana ayudando. Cuando fuimos a comer y no paramos en un semaforo una mujer dijo "como huele a roscón, que rico". Y eramos nosotras que teníamos impregnada la ropa de ese olor. ¡Qué tiempos aquellos!, me alegro de recordarlos hoy contigo.

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  2. jajaja, yo también, indirectamente, porque fui muy pocas veces a ayudar, reconozco eso del olor a roscón después de estar la noche decorando roscones, qué ricos y qué bien se hacían. El jolgorio era enorme y yo creo que es uno de los mejores recuerdos que guardan mis hijos: aquella experiencia de generosidad y trabajo familiar.

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    1. Todos los que hemos compartido esos momentos guardamos unos maravillosos recuerdos, por algo será. Me encanta recordarlos con todos vosotros de nuevo, es como revivirlos un poquito otra vez. Mil gracias.

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  3. Recuerdo ésas tardes de lluvia,chapoteándo entre los charcos,el olor a tierra húmeda la alegría de ver a mi mádre haciéndo tortas fritas y buñuelos para nosótras, sus nénas...Qué felicidad recordar tódo aquéllo....Grácias a tí por éso...

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    1. Es como si lo vivieras de nuevo, es bueno recordar esos momentos, porque al final es lo que queda.

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  4. El olor que recorría toda la casa de mia abuela, cuando esta se ponia a hacer rosquillas. Olor a carreras de aquí para allá por el pasillo de su casa... Por aquel entonces el boom televisivo era el de la seri V, la de las mujeres y los hombre lagarto que querían apoderarse d ela tierra.
    Pues bien, recuerdo con cariño, como mi hermano y yo coiamos pequeñas porciones de aquella masa, para aplastarla muy finamente y así pegada a la piel... en la cara por ejemplo, lograr el efecto de que eramos lagartos que despellejabamos nuestra "piel" dejando qal descubierto nuestra identidad de lagarto.
    Luego vendría el empacho por comer esa masa ...hasta el punto, que no puedo ni ver nio oler una rosquilla.
    Un saludo.

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  5. ¡Qué bueno Miguel! yo también veia V y los largatos me parecían impresionantes supongo que si los viese ahora no sería lo mismo. Gracias por compartir ese recuerdo tan especial.

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Quiero agradeceros que visitéis mi pequeño rincón. Vuestros comentarios me animan a seguir cada día. Un abrazo :D

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